Nota: la entrevista fue llevada a cabo en Chihuahua a fines
del año pasado. Las preguntas no se grabaron.
Comentarios del Guru
Guru literalmente significa “disipador de tinieblas”,
y es un grado de rango de Maestro, en el sentido de magisterio,
de instructor; ya no en un trabajo del que necesariamente
tengas que vivir para que el conflicto del ego necesitado
del intercambio de bienes y servicios no se contraponga con
el trabajo que uno viene realizando. En mi trayectoria recorrida
y en mi experiencia de vida, incluyendo la de arquitecto y
la de médico naturista, he visto que todo eso debe
de hacerse y es una regla en esta etapa de mi vida sin remuneración.
En los lugares de Latinoamérica en los que me han hecho
entrevistas, en los pequeños lugares, no en las grandes
ciudades en donde hay competencia y en donde todo se lo lleva
la celebridad y quien no tenga celebridad no se lleva la atención
del público, he encontrado mucha apertura, y he visto
cómo se ha transformado, porque yo viajé mucho
desde antes de tener este rango y me di cuenta de esta transformación
en nuestra generación en el ámbito de la cultura
que nos permite entrar en los umbrales de la trascendencia
y no solamente en el aspecto de capacitarnos para ser más
competentes y que nuestro oficio nos pueda rendir mayores
satisfactores y medios para satisfacer nuestros requerimientos
de alimento, abrigo, techo, porque esto, en nuestro siglo,
hemos podido resolverlo, resolver la satisfacción de
las necesidades primarias, pero en el aspecto de la trascendencia,
del por qué y para qué de los seres humanos
en un medio ambiente, en un cosmos, ese trabajo educativo,
he podido comprobar que se ha venido haciendo en todos los
tiempos. En esos treinta y tantos años de estar activo
y practicando la cultura de integración de nuestra
diversidad, y ya luego como promotor de estas alternativas
de cultura, me veo como testigo de las transformación
de esas sociedades culturales, mucho más allá
de las nacionalidades, porque lo que tenemos enfrente son
seres humanos, con diferencias circunstanciales de modo de
vivir, de entorno climático, territorial, con el mismo
esquema para resolver problemas en la vida cotidiana y llevarlo
hacia planos de la trascendencia, y consciente de esa transformación
cultural en una sociedad que asombra es una experiencia que
yo he tenido en esos 23 países en estos últimos
tres o cuatro años de mi vida.
Hablando del hombre síntesis, somos seres humanos actuales
y en nuestras manos está toda la herencia del legado
humano, la sabiduría humana, que proviene de todas
las culturas existentes y son patrimonio de la humanidad.
Esto es algo más que el patrimonio que plantea la UNESCO,
a nivel cultural. Me refiero a la experiencia de ser humano
y en este tiempo de síntesis que nos está tocando
vivir, en nuestras manos está ese legado para utilizarlo
ahora y está surgiendo por muchas veredas esa información.
Hay que estar atento, ese es mi mensaje y mi recomendación.
Yo les diría que estén atentos a todo lo que
sucede en el presente, información, acontecimientos,
y recuerden que son los receptores de ese legado, de todos
nuestros antecesores y no solamente de los familiares, sino
de las culturas que nos han precedido, porque estamos inmersos
en la cultura humana, estamos aportando lo nuestro, no importa
lo anónimos o poco célebres que seamos, estamos
aportando nuestro grano de arena. Y en la actualidad de tan
vasta información que ya está surgiendo, hay
que atender, y descubrirán aquella que les sirva para
su proyecto de vida, eligiendo llevarlo a su agenda de vida,
o bien porque la vida le exija y tengan que responder con
el potencial que poseen, porque la naturaleza humana es bondadosa
per se, del mismo modo que puede ser mala per se.
Tienen que explorar ese potencial. Yo les digo que, en efecto,
sí existe, y que hay métodos para explorarlo.
Ese potencial es el legado que reciben desde que nacen, que
les da la vida, el legado de la sabiduría humana, sin
limitaciones específicas de raza, religión,
de índole intelectual, simplemente cultura humana.
Y de toda esa variedad, el flujo de la vida humana es cíclica
y tenemos la variedad porque es eterna y a la vez existe la
tendencia a unir esa diversidad en la síntesis, porque
descubrimos que esa variedad en nuestra propia u
nidad sirve
para seguirse viendo como unidad dentro de la diversidad,
como individuos interactuando con los seres humanos que nos
rodean y con el medio ambiente.
El futuro es el presente que está por venir. Medimos
el tiempo por ciclos. El cambio de siglo, la venida del tercer
milenio tiene que llevar consigo una atmósfera de retrospección,
de reflexión de lo que ha hecho la humanidad durante
ese tiempo, y por eso hablo de un legado humano de seres que
han tocado los niveles de trascendencia. Imagínense
cuántos antecesores nuestros en veinte siglos de historia
conocida que pasaron por esa etapa que yo llamo instantánea
del infinito tiempo y del infinito espacio que llamamos nacimiento
y muerte, cuántos seres humanos como nosotros han pasado
por esa instantánea y uno se pregunta, ¿y para
qué? Y como esa pregunta es también para uno
mismo precisamente en estos días de transición
de fin y comienzo, se presta a la búsqueda de una respuesta:
¿para qué tantos seres humanos? Me enteré
que nació la bebé número 6000 millones,
¿quién está llevando la cuenta? Imagínense
la gran cantidad de almas que han tenido que existir en esos
veinte siglos...y las matemáticas se nos van. ¿Para
qué la existencia del ser humano aquí en la
Tierra? Tiene que haber una percepción de esta individualidad
que es cada uno de nosotros que quiere encontrar una respuesta
y para ello nos sirve recordarnos a nosotros mismos en esos
antecesores nuestros y de qué forma aplicaron lo que
sabían porque ahí vamos a encontrar la forma
de aplicarlo a nuestro presente, aquello que está en
nuestra esfera de libre albedrío, porque elegimos novia,
esposa, y las mujeres, novio, esposo. El ser humano sí
elige. Hay una esfera de libre albedrío y una esfera
de impulso, de tiraje, que da la vida misma y que nos da la
noción de contraste, de que pasó algo que tú
no quisiste. “La vida me empujó, me jaló,
me lo presentó”. Fueron fuerzas ajenas, cataclismos,
meteoros, temblores. Esas dos esferas de experiencia humana
nos acompañan y dónde encontrar, si no es en
uno mismo, esa experiencia humana: el legado o potencial humano,
perfectamente desarrollable para atender el presente. Y gracias
a que toda esa cultura humana tiene mecanismos, métodos,
nos adaptamos a nosotros mismos, al lugar donde vivimos, las
circunstancias y la manera de atender el presente cíclico
y el futuro. Yo les preguntaría ¿qué
no se acuerdan cuando estábamos viviendo lo mismo en
el año mil, el fin del mundo? Hace mil años
cada quién contaba a su modo; no estaba globalizado.
Hoy hay diferentes calendarios, el maya, el judío,
el chino, pero están compaginados, relacionados. Aquí
se da la prueba de una humanidad que está aprovechando
las lecciones del pasado.
Es un ideal que está en nuestras manos aterrizarlo
en la realidad porque estamos en el planeta Tierra. Como realidad
humana, los pies en la tierra; hay mucho por hacer, por informar,
y sobre todo con una actitud de libertad, de ponernos sobre
la mesa, de develar lo que está oculto y dejarlo sobre
la mesa y jugar el riesgo de que alguna persona le dé
mal uso. Es preferible correr ese riesgo porque hay un grado
de madurez en nuestra generación que permite que podamos
correr ese riesgo: poner todo sobre la mesa y que cada quien
pueda tomar de ahí, y en estos tiempos prefiero ese
realismo, que se ha presentado en los noventa en diferentes
países, en donde, tomando esos riesgos, vemos a escritores
amenazados de muerte, a periodistas muertos, riesgo en los
que corre peligro la vida, o riesgos de que alguien tome ese
legado, incluido el de nuestro siglo, y le dé mal uso,
y de un instrumento muy útil se haga algo caótico
en nuestra sociedad actual y convertirlo en un Argamedon,
en un Leviatán, en algo terrible. Hace un par de horas
alguien me decía que está previsto para el año
2000 que se va a activar un virus (de computadoras). Estoy
hablando de riesgo, y hay muchas situaciones de encuentro
de sabiduría humana, que sabe lo que tiene que guardar
en el rincón, mientras que sí hay estadios de
conciencia por parte de la colectividad...por eso les digo
que en cuanto anhelo, una idealidad, y en cuanto a la realidad,
sé que el hombre está realizando este estadio
de conciencia, está procesándolo, y en esa medida
prefiero que se vaya dando la información con ese riesgo
abiertamente. Sabemos también que en el campo de la
información puede haber manipulación, intereses.
Corramos el riesgo. Una prueba de ello, que me gusta mucho,
es lo que sucedió en este siglo: el sistema educativo
elemental para cuanto ser humano que nazca, sin que esté
escrito es derecho humano. Hoy, país pobre o rico,
tiene dentro de sus esquemas la necesidad de alfabetización
de su pueblo. Ese es un paso que dio la generación
del siglo XX, y eso prueba de que hay la madurez y la disposición
de que se corran riesgos y se dé mal uso, como se ha
dado.
El mundo espiritual nos viene acompañando al mismo
tiempo que el material, solo que no le damos toda la atención
consciente como se la damos a lo material, y yo siento como
una necesidad personal recordarles que esa esfera de lo espiritual
camina junto con ustedes, en su atención hacia la materialidad,
y precisa su persona darse cuenta de ello. No habría
materia si no hubiera espíritu, entonces entramos en
la consideración de tipo filosófico o bien de
sabiduría antigua, dicha
con otras palabras, en la
tradición cabalística, sánscrita, oriental,
y vemos que esto ya lo ha vivido la humanidad y está
en sus genes, viene con ustedes, lo único que necesitan
es recordarlo, lo están viviendo en su presente. Por
eso vengo diciendo, y porque se dio en mi proceso de vida,
y no dejo de funcionar como arquitecto, aunque no cobro, tengo
experiencia; en el mundo de la salud natural tengo experiencia
y si se llega a aparecer la oportunidad y me preguntan y puedo
ayudar, lo hago de facto, y tampoco cobro. No es la hazaña
de no cobrar, lo enfatizo porque ahora es en otro plano, de
reeducación, de darse cuenta.
A veces tropezamos con la misma piedra. Ya que pensábamos
que habíamos superado esas etapas de interacción
social, y otra vez a las armas. Y, Dios, y a vivirlo de nuevo,
porque ya se presentó y hay que vivirlo y resolverlo.
Fue en Buenos Aires, en una habitación que me asignaron,
que no era de hotel, que al entrar veo en un espejo un poster
de un chimpancé y una leyenda: “cuando ya tenía
todas las respuestas del mundo, me cambiaron las preguntas”.
Me dejó pensando, y yo llegando muy orondo con todas
las respuestas del mundo, y te cambian la pregunta cuando
creías que tenías superada esa etapa, y de pronto
viene un ciclón y dices “pero, Dios, ¿por
qué?” y te mueve del sitio donde estás.
Y el aviso fue: “te ubicaste en el lugar equivocado,
cámbiate, aprende la lección ante los imponderables”,
y tienes que vivirlo otra vez, a las armas, y México
otra vez a la violencia, aunque haya sido efímera en
cuanto a violencia de armas, pero no solamente por las armas
que se tomaron en el 94, sino por las que existen todos los
días. Por eso se habla del estadio de conciencia que
desarrolla cada persona, lo hace el periodista, el comunicador,
y también el político, el religioso, el científico,
el de cualquier oficio, porque el común denominador
es que somos seres humanos y uno y otro está desarrollando
conciencia; su proceso de darse cuenta de la vida que vive
y de aplicarse en ella, por esto es que tenemos que afrontar
lo que se nos ha presentado ante la creencia y la certeza
de que ya habíamos superado los tiempos en que tomabas
el fusil y te ibas a pelear contra el poderoso injusto. Lo
que sucede en su tiempo, en su región, porque estamos
interactuados, hoy lo que pasa en Ruanda es responsabilidad
de la humanidad.Estamos aprendiendo de lo que tenemos enfrente
de nosotros en ambas esferas: en el proyecto de nuestra vida
y en lo que nos está exigiendo la vida. El aprendizaje
es interminable y su propósito es transformarlo en
sabiduría, y esto sucede cuando fuismos constatando
y comprobando en su aplicación que funciona. Y para
haberlo comprobado, tuvismos que pasar por errores y rectificar,
y así se transformó en sabiduría, así
es que lo que sigue es que vamos a seguir aprendiendo y nos
vamos a seguir brindando la oportunidad de esta interacción
humana para que demos otro paso más, aunque sea cortito,
hacia una armonía en nuestro diario vivir. Y en lo
individual, ¿qué es lo que está en nuestras
manos como individuos? Atiéndete, cuida de ti, no en
el sentido solo de protección de lo que te puedan hacer
lo otros, sino cuídate de revisar quién eres;
conócete un poco más, de la percepción
que tienes hasta este momento de tu vda. Hay variados métodos
y sistemas para que te puedas percibir a ti mismo. Tómalas
como disciplinas y sábete, y al irlo haciendo, verás
que en el proceso irás descubriendo tu potencial, primero,
que tienes potencial, y segundo que eres capaz de entrenarte
para explorar de ese potencial lo que necesitas para atender
tu presente. Entonces, trabajando en tu propio potencial,
cuidando de ti, le ahorras mucho trabajo al prójimo,
para que te esté cuidando o para que se cuide de ti,
porque en ese proceso de disciplina tú desarrollas
conciencia y alcanzas ese status de caminar la vida en equilibrio
sabiendo hasta dónde es suficiente, hasta dónde
es bastante. Si con tres automóviles es suficiente
en tu hogar, pues está bien, hasta ahí, no necesitas
25 automóviles, ni siquiera como colección,
ni siquiera en el campo estético, y si te toca, posiblemente
te des cuenta de que estás haciendo un tipo de trabajo
que no cualquiera hace, el de tener una colección que
está sirviendo como muestra de lo que hace el ser humano
cuando es coleccionista. Pero a lo que voy es que aprendes
a conocer lo suficiente, no menos, no más, esto es
usar el potencial que tienes y que está en tus manos.
Espero que estas palabras sean útiles para el trabajo
que están realizando.
Regresar
|