Entrevista con el H. Guru Carlos Michán

Nota: la entrevista fue llevada a cabo en Chihuahua a fines del año pasado. Las preguntas no se grabaron.

Comentarios del Guru

Guru literalmente significa “disipador de tinieblas”, y es un grado de rango de Maestro, en el sentido de magisterio, de instructor; ya no en un trabajo del que necesariamente tengas que vivir para que el conflicto del ego necesitado del intercambio de bienes y servicios no se contraponga con el trabajo que uno viene realizando. En mi trayectoria recorrida y en mi experiencia de vida, incluyendo la de arquitecto y la de médico naturista, he visto que todo eso debe de hacerse y es una regla en esta etapa de mi vida sin remuneración.

En los lugares de Latinoamérica en los que me han hecho entrevistas, en los pequeños lugares, no en las grandes ciudades en donde hay competencia y en donde todo se lo lleva la celebridad y quien no tenga celebridad no se lleva la atención del público, he encontrado mucha apertura, y he visto cómo se ha transformado, porque yo viajé mucho desde antes de tener este rango y me di cuenta de esta transformación en nuestra generación en el ámbito de la cultura que nos permite entrar en los umbrales de la trascendencia y no solamente en el aspecto de capacitarnos para ser más competentes y que nuestro oficio nos pueda rendir mayores satisfactores y medios para satisfacer nuestros requerimientos de alimento, abrigo, techo, porque esto, en nuestro siglo, hemos podido resolverlo, resolver la satisfacción de las necesidades primarias, pero en el aspecto de la trascendencia, del por qué y para qué de los seres humanos en un medio ambiente, en un cosmos, ese trabajo educativo, he podido comprobar que se ha venido haciendo en todos los tiempos. En esos treinta y tantos años de estar activo y practicando la cultura de integración de nuestra diversidad, y ya luego como promotor de estas alternativas de cultura, me veo como testigo de las transformación de esas sociedades culturales, mucho más allá de las nacionalidades, porque lo que tenemos enfrente son seres humanos, con diferencias circunstanciales de modo de vivir, de entorno climático, territorial, con el mismo esquema para resolver problemas en la vida cotidiana y llevarlo hacia planos de la trascendencia, y consciente de esa transformación cultural en una sociedad que asombra es una experiencia que yo he tenido en esos 23 países en estos últimos tres o cuatro años de mi vida.

Hablando del hombre síntesis, somos seres humanos actuales y en nuestras manos está toda la herencia del legado humano, la sabiduría humana, que proviene de todas las culturas existentes y son patrimonio de la humanidad. Esto es algo más que el patrimonio que plantea la UNESCO, a nivel cultural. Me refiero a la experiencia de ser humano y en este tiempo de síntesis que nos está tocando vivir, en nuestras manos está ese legado para utilizarlo ahora y está surgiendo por muchas veredas esa información. Hay que estar atento, ese es mi mensaje y mi recomendación. Yo les diría que estén atentos a todo lo que sucede en el presente, información, acontecimientos, y recuerden que son los receptores de ese legado, de todos nuestros antecesores y no solamente de los familiares, sino de las culturas que nos han precedido, porque estamos inmersos en la cultura humana, estamos aportando lo nuestro, no importa lo anónimos o poco célebres que seamos, estamos aportando nuestro grano de arena. Y en la actualidad de tan vasta información que ya está surgiendo, hay que atender, y descubrirán aquella que les sirva para su proyecto de vida, eligiendo llevarlo a su agenda de vida, o bien porque la vida le exija y tengan que responder con el potencial que poseen, porque la naturaleza humana es bondadosa per se, del mismo modo que puede ser mala per se.

Tienen que explorar ese potencial. Yo les digo que, en efecto, sí existe, y que hay métodos para explorarlo. Ese potencial es el legado que reciben desde que nacen, que les da la vida, el legado de la sabiduría humana, sin limitaciones específicas de raza, religión, de índole intelectual, simplemente cultura humana. Y de toda esa variedad, el flujo de la vida humana es cíclica y tenemos la variedad porque es eterna y a la vez existe la tendencia a unir esa diversidad en la síntesis, porque descubrimos que esa variedad en nuestra propia u nidad sirve para seguirse viendo como unidad dentro de la diversidad, como individuos interactuando con los seres humanos que nos rodean y con el medio ambiente.

El futuro es el presente que está por venir. Medimos el tiempo por ciclos. El cambio de siglo, la venida del tercer milenio tiene que llevar consigo una atmósfera de retrospección, de reflexión de lo que ha hecho la humanidad durante ese tiempo, y por eso hablo de un legado humano de seres que han tocado los niveles de trascendencia. Imagínense cuántos antecesores nuestros en veinte siglos de historia conocida que pasaron por esa etapa que yo llamo instantánea del infinito tiempo y del infinito espacio que llamamos nacimiento y muerte, cuántos seres humanos como nosotros han pasado por esa instantánea y uno se pregunta, ¿y para qué? Y como esa pregunta es también para uno mismo precisamente en estos días de transición de fin y comienzo, se presta a la búsqueda de una respuesta: ¿para qué tantos seres humanos? Me enteré que nació la bebé número 6000 millones, ¿quién está llevando la cuenta? Imagínense la gran cantidad de almas que han tenido que existir en esos veinte siglos...y las matemáticas se nos van. ¿Para qué la existencia del ser humano aquí en la Tierra? Tiene que haber una percepción de esta individualidad que es cada uno de nosotros que quiere encontrar una respuesta y para ello nos sirve recordarnos a nosotros mismos en esos antecesores nuestros y de qué forma aplicaron lo que sabían porque ahí vamos a encontrar la forma de aplicarlo a nuestro presente, aquello que está en nuestra esfera de libre albedrío, porque elegimos novia, esposa, y las mujeres, novio, esposo. El ser humano sí elige. Hay una esfera de libre albedrío y una esfera de impulso, de tiraje, que da la vida misma y que nos da la noción de contraste, de que pasó algo que tú no quisiste. “La vida me empujó, me jaló, me lo presentó”. Fueron fuerzas ajenas, cataclismos, meteoros, temblores. Esas dos esferas de experiencia humana nos acompañan y dónde encontrar, si no es en uno mismo, esa experiencia humana: el legado o potencial humano, perfectamente desarrollable para atender el presente. Y gracias a que toda esa cultura humana tiene mecanismos, métodos, nos adaptamos a nosotros mismos, al lugar donde vivimos, las circunstancias y la manera de atender el presente cíclico y el futuro. Yo les preguntaría ¿qué no se acuerdan cuando estábamos viviendo lo mismo en el año mil, el fin del mundo? Hace mil años cada quién contaba a su modo; no estaba globalizado. Hoy hay diferentes calendarios, el maya, el judío, el chino, pero están compaginados, relacionados. Aquí se da la prueba de una humanidad que está aprovechando las lecciones del pasado.

Es un ideal que está en nuestras manos aterrizarlo en la realidad porque estamos en el planeta Tierra. Como realidad humana, los pies en la tierra; hay mucho por hacer, por informar, y sobre todo con una actitud de libertad, de ponernos sobre la mesa, de develar lo que está oculto y dejarlo sobre la mesa y jugar el riesgo de que alguna persona le dé mal uso. Es preferible correr ese riesgo porque hay un grado de madurez en nuestra generación que permite que podamos correr ese riesgo: poner todo sobre la mesa y que cada quien pueda tomar de ahí, y en estos tiempos prefiero ese realismo, que se ha presentado en los noventa en diferentes países, en donde, tomando esos riesgos, vemos a escritores amenazados de muerte, a periodistas muertos, riesgo en los que corre peligro la vida, o riesgos de que alguien tome ese legado, incluido el de nuestro siglo, y le dé mal uso, y de un instrumento muy útil se haga algo caótico en nuestra sociedad actual y convertirlo en un Argamedon, en un Leviatán, en algo terrible. Hace un par de horas alguien me decía que está previsto para el año 2000 que se va a activar un virus (de computadoras). Estoy hablando de riesgo, y hay muchas situaciones de encuentro de sabiduría humana, que sabe lo que tiene que guardar en el rincón, mientras que sí hay estadios de conciencia por parte de la colectividad...por eso les digo que en cuanto anhelo, una idealidad, y en cuanto a la realidad, sé que el hombre está realizando este estadio de conciencia, está procesándolo, y en esa medida prefiero que se vaya dando la información con ese riesgo abiertamente. Sabemos también que en el campo de la información puede haber manipulación, intereses. Corramos el riesgo. Una prueba de ello, que me gusta mucho, es lo que sucedió en este siglo: el sistema educativo elemental para cuanto ser humano que nazca, sin que esté escrito es derecho humano. Hoy, país pobre o rico, tiene dentro de sus esquemas la necesidad de alfabetización de su pueblo. Ese es un paso que dio la generación del siglo XX, y eso prueba de que hay la madurez y la disposición de que se corran riesgos y se dé mal uso, como se ha dado.

El mundo espiritual nos viene acompañando al mismo tiempo que el material, solo que no le damos toda la atención consciente como se la damos a lo material, y yo siento como una necesidad personal recordarles que esa esfera de lo espiritual camina junto con ustedes, en su atención hacia la materialidad, y precisa su persona darse cuenta de ello. No habría materia si no hubiera espíritu, entonces entramos en la consideración de tipo filosófico o bien de sabiduría antigua, dicha con otras palabras, en la tradición cabalística, sánscrita, oriental, y vemos que esto ya lo ha vivido la humanidad y está en sus genes, viene con ustedes, lo único que necesitan es recordarlo, lo están viviendo en su presente. Por eso vengo diciendo, y porque se dio en mi proceso de vida, y no dejo de funcionar como arquitecto, aunque no cobro, tengo experiencia; en el mundo de la salud natural tengo experiencia y si se llega a aparecer la oportunidad y me preguntan y puedo ayudar, lo hago de facto, y tampoco cobro. No es la hazaña de no cobrar, lo enfatizo porque ahora es en otro plano, de reeducación, de darse cuenta.

A veces tropezamos con la misma piedra. Ya que pensábamos que habíamos superado esas etapas de interacción social, y otra vez a las armas. Y, Dios, y a vivirlo de nuevo, porque ya se presentó y hay que vivirlo y resolverlo. Fue en Buenos Aires, en una habitación que me asignaron, que no era de hotel, que al entrar veo en un espejo un poster de un chimpancé y una leyenda: “cuando ya tenía todas las respuestas del mundo, me cambiaron las preguntas”. Me dejó pensando, y yo llegando muy orondo con todas las respuestas del mundo, y te cambian la pregunta cuando creías que tenías superada esa etapa, y de pronto viene un ciclón y dices “pero, Dios, ¿por qué?” y te mueve del sitio donde estás. Y el aviso fue: “te ubicaste en el lugar equivocado, cámbiate, aprende la lección ante los imponderables”, y tienes que vivirlo otra vez, a las armas, y México otra vez a la violencia, aunque haya sido efímera en cuanto a violencia de armas, pero no solamente por las armas que se tomaron en el 94, sino por las que existen todos los días. Por eso se habla del estadio de conciencia que desarrolla cada persona, lo hace el periodista, el comunicador, y también el político, el religioso, el científico, el de cualquier oficio, porque el común denominador es que somos seres humanos y uno y otro está desarrollando conciencia; su proceso de darse cuenta de la vida que vive y de aplicarse en ella, por esto es que tenemos que afrontar lo que se nos ha presentado ante la creencia y la certeza de que ya habíamos superado los tiempos en que tomabas el fusil y te ibas a pelear contra el poderoso injusto. Lo que sucede en su tiempo, en su región, porque estamos interactuados, hoy lo que pasa en Ruanda es responsabilidad de la humanidad.Estamos aprendiendo de lo que tenemos enfrente de nosotros en ambas esferas: en el proyecto de nuestra vida y en lo que nos está exigiendo la vida. El aprendizaje es interminable y su propósito es transformarlo en sabiduría, y esto sucede cuando fuismos constatando y comprobando en su aplicación que funciona. Y para haberlo comprobado, tuvismos que pasar por errores y rectificar, y así se transformó en sabiduría, así es que lo que sigue es que vamos a seguir aprendiendo y nos vamos a seguir brindando la oportunidad de esta interacción humana para que demos otro paso más, aunque sea cortito, hacia una armonía en nuestro diario vivir. Y en lo individual, ¿qué es lo que está en nuestras manos como individuos? Atiéndete, cuida de ti, no en el sentido solo de protección de lo que te puedan hacer lo otros, sino cuídate de revisar quién eres; conócete un poco más, de la percepción que tienes hasta este momento de tu vda. Hay variados métodos y sistemas para que te puedas percibir a ti mismo. Tómalas como disciplinas y sábete, y al irlo haciendo, verás que en el proceso irás descubriendo tu potencial, primero, que tienes potencial, y segundo que eres capaz de entrenarte para explorar de ese potencial lo que necesitas para atender tu presente. Entonces, trabajando en tu propio potencial, cuidando de ti, le ahorras mucho trabajo al prójimo, para que te esté cuidando o para que se cuide de ti, porque en ese proceso de disciplina tú desarrollas conciencia y alcanzas ese status de caminar la vida en equilibrio sabiendo hasta dónde es suficiente, hasta dónde es bastante. Si con tres automóviles es suficiente en tu hogar, pues está bien, hasta ahí, no necesitas 25 automóviles, ni siquiera como colección, ni siquiera en el campo estético, y si te toca, posiblemente te des cuenta de que estás haciendo un tipo de trabajo que no cualquiera hace, el de tener una colección que está sirviendo como muestra de lo que hace el ser humano cuando es coleccionista. Pero a lo que voy es que aprendes a conocer lo suficiente, no menos, no más, esto es usar el potencial que tienes y que está en tus manos.

Espero que estas palabras sean útiles para el trabajo que están realizando.

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